Lobby y recepción
Es la primera impresión del inmueble y la que más reclama el residente. Pisos, cristales de acceso, mobiliario, directorio y control de huellas en superficies de contacto, con repaso durante el día en edificios de alto movimiento.
Condominios · Administración · Comité
Servicio para edificios y conjuntos habitacionales en CDMX y Zona Metropolitana: lobby, pasillos, elevadores, estacionamientos, amenidades y cuarto de basura, con alcance y frecuencias escritas por espacio.
Resumen citable: Limpieza México atiende áreas comunes de condominios en la Ciudad de México y la Zona Metropolitana. El servicio se cotiza por superficie de áreas comunes, número de torres y niveles, amenidades incluidas y frecuencia por espacio; se coordina con la administración, el comité y el personal de vigilancia, e incluye el manejo interno de residuos hasta su entrega al servicio de recolección.

En una oficina hay un solo responsable y un horario claro. En un condominio hay administración, comité de vigilancia, asamblea y decenas de residentes que usan el inmueble a todas horas y opinan sobre el resultado. Eso cambia la operación completa: no existe una ventana en la que el edificio esté vacío, el trabajo se hace entre gente, y cualquier decisión que afecte el uso de un espacio —lavar un nivel de estacionamiento, cerrar el gimnasio dos horas— hay que avisarla con anticipación.
También cambia quién paga. El servicio sale de la cuota de mantenimiento, así que el administrador tiene que poder explicar el gasto y sostenerlo frente a la asamblea. Una propuesta que solo dice “limpieza de áreas comunes” con un monto mensual es imposible de defender. Por eso entregamos el alcance desglosado por espacio y frecuencia: para que la discusión sea sobre el servicio y no sobre la factura.
Cuatro variables definen el operativo. La primera es la superficie de áreas comunes, que no es la superficie del terreno ni la suma de los departamentos: es lo que realmente se limpia. La segunda es el número de torres y niveles, porque cada torre implica traslados, y los traslados consumen jornada. La tercera son las amenidades incluidas, que es donde más varía el resultado: un conjunto con alberca, gimnasio y dos sótanos requiere más operativo que otro con el doble de unidades y sin nada de eso. La cuarta es la frecuencia por espacio.
Por eso el número de departamentos, que es el dato que casi todos ofrecen primero, es el menos útil de los cuatro. Un condominio de 60 unidades con amenidades completas lleva más gente que uno de 120 sin ellas.
Antes del arranque se acuerdan cinco cosas: el horario de acceso del personal, el registro en caseta, el uso del elevador de servicio, las áreas restringidas y a quién se le reporta una incidencia. Ese último punto evita el problema más común en condominios: que cada residente le dé instrucciones distintas al personal de limpieza. El supervisor de la cuenta se entiende con la administración y con el jefe de vigilancia, y las solicitudes siguen un solo canal.
Con mantenimiento la coordinación es operativa: no se limpia un elevador que está en servicio, no se lava un nivel de estacionamiento el día que trabajan en la bomba, y una limpieza de cisterna o un trabajo en alturas se programa como proyecto aparte con su propio aviso a residentes.
Alcance por área y frecuencia, personal asignado con horario, insumos y equipo cubiertos, exclusiones explícitas, mecanismo de supervisión con tiempo de respuesta, responsable de contacto por ambas partes, condiciones de facturación y causales de terminación. Para condominio conviene añadir dos cláusulas que casi siempre faltan: qué ocurre en días festivos y quién cubre los consumibles de los sanitarios comunes. Son la discusión más recurrente a los tres meses de firmado.
Si están armando el comparativo para la asamblea, la guía de cláusulas del contrato y el checklist para administradores y comités están escritos exactamente para eso.
Para la asamblea
Entregamos la propuesta con alcance desglosado por espacio y frecuencia, en el formato que necesiten para presentarla ante el comité o la asamblea.
Es la primera impresión del inmueble y la que más reclama el residente. Pisos, cristales de acceso, mobiliario, directorio y control de huellas en superficies de contacto, con repaso durante el día en edificios de alto movimiento.
Barrido y trapeado por nivel, limpieza de barandales y puertas de acceso, y atención específica a las escaleras de emergencia, que casi siempre son el espacio más descuidado de un condominio.
Limpieza de piso, espejos, acero inoxidable y botonera, que es una superficie de contacto de uso constante. Se coordina con mantenimiento para no trabajar cuando el equipo está en servicio.
Barrido de cajones y circulaciones, limpieza de rampas y señalización, retiro de residuos abandonados y lavado mecanizado programado. Se requiere coordinar con residentes para liberar niveles por etapas.
Alberca, gimnasio, salón de usos múltiples, roof garden, ludoteca y sanitarios de amenidad. La frecuencia se define por uso real y por el calendario de reservas, no por regla fija.
Recolección de botes de áreas comunes, traslado, lavado y desinfección del cuarto de basura, y acomodo para entrega conforme a la separación que exija la alcaldía. Es el punto que genera más quejas cuando falla.
Punto de partida para armar el alcance, no una regla. La frecuencia real se ajusta al tráfico del inmueble y al presupuesto aprobado; el detalle por espacio está en la guía de frecuencias.
| Espacio | Frecuencia típica | Por qué |
|---|---|---|
| Lobby, recepción y elevadores | Diario, con repaso en horas pico | Es lo que ve todo residente y visitante, varias veces al día. |
| Pasillos y escaleras | Diario o cada tercer día | Depende del número de unidades por nivel y de si hay mascotas. |
| Sanitarios de áreas comunes | Diario | Alto tráfico y la falla se vuelve queja inmediata. |
| Cuarto de basura | Diario | Un día sin atención genera olor, fauna nociva y reclamo vecinal. |
| Estacionamiento (barrido) | Semanal | Acumula polvo, hojas y residuos; el barrido frecuente evita el lavado costoso. |
| Estacionamiento (lavado mecanizado) | Mensual o trimestral | Requiere liberar niveles por etapas y equipo específico. |
| Amenidades | Según uso y calendario de reservas | Un gimnasio usado a diario no se compara con un salón que se reserva dos veces al mes. |
| Cristales y cancelería de áreas comunes | Mensual o trimestral | En temporada seca el polvo se nota antes; en altura requiere equipo para trabajo en alturas. |
Si además del condominio administras oficinas o necesitas un contrato que cubra varias sedes, revisa limpieza corporativa por contrato. Para trabajos puntuales como cisternas, fachadas, trabajo en alturas, post-obra o control de plagas, esos se programan como proyecto desde limpieza especializada. Y si estás comparando proveedores, los criterios están en cómo elegir empresa de limpieza.
Con cuatro datos: superficie de áreas comunes, número de torres y niveles, qué amenidades entran al alcance y con qué frecuencia se atiende cada espacio. No se cotiza por el tamaño total del terreno ni por número de departamentos: un condominio de 60 unidades con alberca, gimnasio y dos sótanos requiere más operativo que uno de 120 sin amenidades.
No todo lleva la misma frecuencia. Lobby, elevadores y sanitarios comunes son diarios en un condominio habitado; pasillos y escaleras suelen ser diarios o cada tercer día según el tráfico; estacionamientos se barren por semana y se lavan por mes; el cuarto de basura es diario sin excepción. Las amenidades se programan según el uso real, no según el calendario.
Depende del reglamento interno del condominio y del monto: en muchos casos el administrador puede contratar servicios ordinarios dentro del presupuesto aprobado, y por encima de cierto monto o plazo se requiere acuerdo de asamblea. Reviselo con su reglamento y su asesor legal antes de firmar. Nosotros entregamos la propuesta en el formato que necesiten para presentarla.
El manejo interno sí: recolección de botes de áreas comunes, traslado al cuarto de basura, lavado y desinfección de ese espacio y acomodo para la entrega al camión conforme a la separación que exija la alcaldía. La recolección externa la hace el servicio de limpia o el proveedor privado que contrate el condominio; eso se coordina, no se sustituye.
Conviven bien y es un esquema común. El conserje suele atender lo diario y lo inmediato; el servicio por contrato cubre lo que necesita más gente, más equipo o una frecuencia distinta: lavado de estacionamiento, cristales, fachadas interiores, limpiezas profundas programadas y cobertura de vacaciones o incapacidades del propio conserje. El alcance se define para que no se traslapen.
Sí. Hay condominios que tienen resuelto lo diario y solo necesitan el lavado mecanizado de sótanos, la limpieza de alberca y gimnasio o el mantenimiento de cristales en alturas. Se cotiza como servicio programado con frecuencia definida, sin obligar a contratar el paquete completo de áreas comunes.
Con reglas acordadas antes del arranque: horario de acceso del personal, registro en caseta, uso de elevador de servicio, áreas restringidas y a quién se le reporta una incidencia. En la práctica, el supervisor de la cuenta se entiende con la administración y con el jefe de vigilancia, no con cada residente, para que las solicitudes sigan un solo canal.
Dirección del condominio, número de torres y niveles, superficie aproximada de áreas comunes, lista de amenidades, si hay cuarto de basura y estacionamiento, y cómo está resuelta hoy la limpieza. Con eso se arma una propuesta inicial y se agenda un recorrido para afinarla. La cotización no tiene costo ni compromiso.