Por qué nadie serio publica una tarifa fija
El costo de un servicio de limpieza es, en el fondo, el costo de un número de jornadas de trabajo. Y el número de jornadas depende de cuánto tarda una persona en dejar bien un espacio, algo que varía enormemente entre dos oficinas del mismo tamaño. Un piso de 600 m² en planta abierta puede requerir la mitad del tiempo que uno de 600 m² dividido en privados, salas de junta y pasillos, porque cada muro agrega esquinas, puertas, superficies y traslados.
Por eso una tarifa publicada por metro cuadrado solo funciona como gancho. Cuando el proveedor ve el espacio real, la cifra se ajusta; si no se ajusta, el servicio se dimensiona por debajo y termina fallando en lo mismo de siempre: sanitarios.
Las seis variables que mueven el precio
Número de sanitarios
La variable de mayor impacto. Es el trabajo que más tiempo consume por jornada y el que primero se nota cuando no se hizo. Dos oficinas idénticas con distinto número de baños no cuestan lo mismo.
Distribución, no solo superficie
Planta abierta contra privados y salas de junta. Los metros cuadrados son el punto de partida; la distribución define el rendimiento real por persona y por jornada.
Personas en sitio
Importa por el uso de sanitarios y cocinetas, no por el número de escritorios. Una oficina con esquema híbrido y ocupación de martes a jueves se dimensiona distinto que una al cien por ciento presencial.
Turnos y frecuencia
Diario en operación, nocturno, de madrugada o fin de semana. El horario nocturno se cotiza distinto, y la limpieza profunda programada casi nunca está incluida en el contrato diario: se cotiza aparte.
Insumos y equipo
Quién pone los productos, el material de consumo y el equipo, y si se requiere maquinaria específica como pulidora o restregadora. Si el edificio exige productos particulares por normativa interna, cambia el costo.
Áreas especiales
Comedor, cocina, site o cuarto de comunicaciones, laboratorio, piso técnico y archivo. Cambian el tiempo y el protocolo, y por eso se cotizan como anexos y no dentro del alcance general.
Qué debe traer una cotización para poder compararla
Si dos propuestas no traen estos seis elementos, no se están comparando dos precios: se están comparando dos suposiciones.
| Elemento | Por qué importa |
|---|---|
| Personal asignado y horario | Permite ver si el proveedor dimensionó el trabajo o si puso un número para ganar el precio. |
| Alcance por área y frecuencia | Es contra lo que se evalúa el servicio después. Sin esto, cualquier reclamo es opinión contra opinión. |
| Insumos y equipo incluidos | Evita el cargo sorpresa al segundo mes y aclara quién paga los consumibles de sanitario. |
| Exclusiones explícitas | La lista de lo que NO se hace es más informativa que la de lo que sí. Su ausencia es una señal de alerta. |
| Esquema de supervisión | Quién responde, cada cuándo revisa y en cuánto tiempo atiende una incidencia. |
| Condiciones de facturación | Periodicidad, datos fiscales y cómo se refleja un ajuste de alcance a mitad del contrato. |
Señales de que un precio es demasiado bajo
Un costo notablemente por debajo del resto suele explicarse por una de tres razones, y conviene identificar cuál antes de firmar. La primera es alcance menor: no incluye cristales, ni profunda, ni amenidades, ni consumibles. La segunda es dimensionamiento insuficiente: menos gente de la necesaria para el mismo trabajo, lo que se traduce en rotación y en servicio irregular a partir del segundo mes.
La tercera es la más delicada: personal no formalizado. Si el proveedor no está pagando carga social, su costo por hora baja de forma dramática, pero el riesgo laboral no desaparece; se queda en el inmueble donde ocurra un accidente. Ese ahorro mensual puede costar mucho más de una sola vez.
Nota sobre cifras: en esta guía no publicamos rangos de precio porque cualquier número sin levantamiento sería inventado, y preferimos no darlo a darlo mal. Si quieres una referencia real para tu espacio, la cotización se arma con los datos de arriba y no tiene costo.